RumboCentro. (1)
Con este título inicio una serie de comentarios (¿o artículos?) con la intención de hacerlos partícipes de mis puntos de vista, que ya de por sí, son conocidos por ustedes. Recurro a su buen criterio para que lo reenvíen cuando su alta consideración lo considere apropiado. La cadena de reenvíos puede llegar a miles de ciudadanos. Trataré de esmerarme para hacerlos ágiles y llegar al centro del rumbo o a un rumbo con centro. Cuando el tema se preste lo adornaré con prosa ágil con destellos literarios. Habrá algunos, que no admitirán mas que la cruda realidad, sin adornos, sin metáforas y sin adjetivos que “aligeren” los conceptos. Habrá temas que no los podré abarcar en una entrega. De acuerdo con mi óptica estos temas no debo enviarlos al periódico para no exponerme a la censura. Ustedes serán la voz, ojos y oídos de mis comentarios. No utilizaré mi blog porque hay poca costumbre a ellos. RumboCentro no saldrá necesariamente diario. No saldrá como una “obligación obligada” todos los días.
¿Y ENTONCES, CÓMO CAMBIAR LA REALIDAD?.-- Hoy leí un comentario de Denise Dresser, en el que meridianamente cuestiona la corrupción del PRI y su historia. Argumenta, sin dejar salida alguna, que los gobiernos priístas son los culpables de la grave crisis nacional. No la califico de ideóloga del PAN, al que no toca, ya que también descalifica a López Obrador “con su estrategia de tener como principio los 10 mandamientos “Amor al prójimo”, etc. ¿Puedes creerle a este demagogo tramposo? Y si lo logra, quien lo va a quitar teniendo la escuela y apoyo de Hugo Chávez, Castro, etc”. Y concluye doliéndose de la “modorra que nos apentonta”.
Es momento preciso y precioso para indagar otras alternativas ciudadanas que rompan con el síndrome de la abstención como método de inconformidad. Es momento preciso porque la andanada electorera y propagandística recorre los confines nacionales montada en los jinetes del Apocalipsis. Y es momento porque el entramado que han perfeccionado desde el Poder Ejecutivo, con la mezcla, grava, cemento y saliva gusanosa de todos los partidos políticos y sus lacayos, se apresta –el entramado- a mantener el poder y privilegios de los políticos que usan el control de esa política y ese entramado para que México siga “estando en el lugar donde ellos lo han ubicado”.
¿Y entonces, para dónde nos hacemos? ¿Con Peña Nieto, con Vázquez Mota o López obrador? ¿Por cuál de los candidatos a senador o diputado votamos? Comparto la tesis de que el origen de la descomposición social tiene “su punta del hilo” en el fragor de la batalla de Hidalgo y sus insurgentes. Esa punta del hilo que encadenó la espalda del Pípila en la Alhóndiga de Granaditas. Esa punta del hilo que blandió la espada para decapitar a los mártires de la Revolución de Independencia. Esa madeja del hilo que jaló el gatillo para asesinar a Zapata, Villa y todos los verdaderos mártires de la Revolución Mexicana. Esa madeja de la telaraña que ha creado el entramado casi perfecto, endurecido con la sangre gigante que recorre todo el libro nacional, endurecido con la baba pestilente de la corrupción, demagogia, oportunismo, inmoralidad y cinismo como esencia del político mexicano.
Y ante esa realidad, ¿qué nos queda?, ¿ponernos a llorar en las cuatro esquinas de la casa?, ¿o manifestar la inconformidad no acudiendo a las urnas a votar? Ha llegado la hora de ponernos de acuerdo y hacer valer contundentemente nuestra inconformidad… ha llegado el momento de fortalecer nuestro sentimiento por el bien común, de fortalecer el sentimiento solidario por la libertad y la justicia, sin egoísmo y sin intereses personales o de grupo. Recordemos siempre la sentencia de Confucio cuando manejó el episodio de la señora que había perdido a su familia porque una fiera la había matado en la montaña. Y cuando le dijeron que se fuera a la ciudad para proteger su vida, ella alarmada contestó: ¡No, aquí puedo perder la vida pero en la ciudad voy a perder mi libertad!!. ( continúa) 26-04-12…
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¿Y ENTOCES CÓMO CAMBIAR LA REALIDAD? En mi entrega del 26-04-12, concluí diciendo que ha llegado la hora de ponernos de acuerdo y hacer valer contundentemente nuestra inconformidad…
En un artículo de Denise Dresser leí su tesis aleccionadora y sencilla sobre la diferencia entre abstención y anulación del voto. Dice que abstención es avalar, es decir, que estamos conforme con quien resulte ganador, que no nos importa quién gane la elección. La práctica nos demuestra que quienes se abstienen de ir a votar lo hacen porque ya están asqueados de cómo se comportan los funcionarios públicos de todos los niveles; lo hacen para manifestar su inconformidad pero resulta que esa inconformidad no resuelve nada ya que en cada elección federal hay un presidente y su gabinete, quinientos diputados y ciento y tanto senadores. A pesar de manifestarse no yendo a votar en las elecciones locales, en todas las entidades hay gobernadores, Congreso Estatal (diputados) presidentes municipales y su cabildo. A pesar de una abstención que algunas veces ha rebasado el SESENTA POR CIENTO, “lo cierto es” que todo sigue igual o peor. Hoy la corrupción gobernante se ha multiplicado. Los secretarios de estado practican la corrupción tal como la practica el presidente de la república. Lo mismo pasa en los estados de la federación. Si la corrupción es imparable, si los funcionarios “que no transan no avanzan”, ¿Qué demonios hacemos como pueblo? ¿Seguirnos absteniéndonos? La práctica nos demuestra que no es la solución. Ahora nos toca practicar la otra alternativa. Concurrir a las urnas, es decir, no abstenerrnos, sino ir, presentar nuestra credencial de elector, recibir las boletas electorales y cruzarlas de lado a lado, es decir, anular las boletas, nulificarlas. Si las nulificamos las tienen que contar y si no vamos a votar pasamos en esa elección como un número frío que se manifiesta como abstención. En cambio si nulificamos nuestro voto es un voto que no se suma a ningún candidato y a ningún partido y se anota como voto nulo. Si en una casilla hay el 20 % de votos nulos, SE NULIFICA LA VOTACIÓN DE ESA CASILLA, nadie ganó. En todas las votaciones siempre se han contabilizado votos nulos, votos que algunas veces son más que los votos de los partidos “patitos”. Es decir, los nulos son generalmente porque no se sabe votar, la cruz pasa el rectángulo del logo, se vota por dos o más, en fin. Si hacemos una gran campaña –como la que ya se está haciendo por internet- con conocimiento de causa nulificaríamos la boleta.
La lista nominal del país es de 84.5 millones de ciudadanos. Si la abstención es de un 40 %, se abstendrían de votar 33 millones 800 mil ciudadanos. Iríamos a votar entonces 50 millones 700 mil. Si el 20 % nulificáramos el voto, seríamos entonces 10 millones 140 mil “los cruzadores” de toda la boleta. Pero sin enredarnos tanto con tantos números:
En Baja California Sur somos 437 mil 294 electores. Al primer distrito pertenecemos 183 mil 646 y al segundo pertenecen 253 mil 648. Si la abstención llega al 40 % no acudirán a votar 174 mil 917, es decir, acudiríamos a votar 262 mil 377. Y si vamos a votar y nulificar el voto el 20 %, tendríamos entonces 52 mil 475 VOTOS NULOS, más los que se nulifican por votar mal. …. Y PARA REMATAR: en la elección federal del 1º. De julio, en Baja California Sur se colocarán 845 casillas. SI EN CADA CASILLA 63 CIUDADANOS NULIFICAMOS EL VOTO, en nuestra entidad no se elegirían los dos diputados y los tres senadores. No es una pretensión descabellada e imposible ¿verdad? Mis contactos que estén de acuerdo, por favor reenvíen esta colaboración. Seguramente que el intento de Denise Dresser es loable al igual que éste y el intento de los que lo reenvíen. Pero hace falta más contundencia. Deberíamos ponernos de acuerdo y por este conducto acordar desde mayo establecer una estrategia de promoción.- Lo más sencillo puede ser elaborar un volante sencillo y repartirlo en todo el estado, es decir, los contactos que tenemos fuera de aquí, lo harían en sus comunidades. NULIFICAR EL VOTO SESENTA Y TRES CIUDADANOS EN CADA CASILLA NO ES TAREA IMPOSIBLE.
HAGAMOS UN ESFUERZO: por la grave corrupción que impera, por el alza criminal a los energéticos y a los alimentos, por los millonetas de cada seis y tres años, por los sueldos vergonzantes de los funcionarios de todos los niveles, por el aumento bufonesco al salario mínimo, por la miseria, falta de trabajo, de salud y desigualdad social, HAGAMOS EL ESFUERZO POR “MANDAR DE VACACIONES” LA ABSTENCIÓN Y CRUZAR DE LADO A LADO LAS BOLETAS para abstenernos de tener más parásitos en nuestra entidad. 29-04-12