ME CAMINÉ POR DENTRO.
“Me Caminé por Dentro”, es el poema ganador del Premio Estatal José “Alán” Gorosave, realizado en Mulegé, Baja California Sur. Este concurso literario se inició en 1975 siendo Presidente Municipal el Lic. Sergio Aguilar Rodríguez y el certamen se llamó: Premio Estatal Santa Rosalía de Mulegé, en honor de la Patrona de ese lugar, llamada así. Se realizó el 4 de septiembre y el ganador fue el profesor Ignacio Campoy, de Bahía Tortugas, con el poema “Génesis de un Guaycura”. El mantenedor de los Juegos fue José Alán Gorosave, que entregó la Flor Natural y un premio en efectivo. Al siguiente año (4 de sep. 76) gané con Me caminé por dentro. A los dos meses, el 14 de noviembre, muere ALÁN GOROSAVE, siendo alcalde el Lic. Mario Vargas Aguiar. La Comuna decide trasladar la festividad del 4 de sep. Al 14 de noviembre de 1977, como homenaje al gran declamador de fama internacional. El concurso recibe el nombre de: Premio Estatal de Poesía José “Alán” Gorosave Osuna. Por segunda ocasión gano con el poema PEREGRINO. Desde entonces se han realizado muchos certámenes. Hubo un tiempo en que no se realizaron. El C. Mario Benson Núñez, de Santa Rosalía, ganó varias veces. En 1995 vuelve a ganar el maestro Campoy con el poema Huida.
En 1996, en el vigésimo aniversario del fallecimiento de Alán, instauré, como Director de Cultura, la modalidad del certamen concursando con UN POEMARIO y un premio económico “agradable”. El ganador fue el maestro FLORENTINO ORTEGA CÁRDENAS(La Paz). Su poemario se intitula: “Si se rompe el espejo”. En los siguientes tres años ganaron: LEONARDO VARELA CABRAL, RUBÉN RIVERA CALDERÓN Y EDMUNDO LIZARDI. El Jurado calificador siempre fue integrado con personalidades de La Paz, y recuerdo al Dr. Rubén Sandoval, Lic. Amadeo Peralta, Rubén Rivera..
Tengo entendido que en la actualidad se realiza el acto en honor a ALÁN GOROSAVE, pero ya no hay concurso literario estatal, y tal vez ni municipal.
El maestro cachaniense pero radicado desde los cincuenta en Ensenada, JESÚS LÓPEZ GASTÉLUM, fue el mantenedor del certamen desde 1977 hasta su fallecimiento hace unos pocos años.
Recuerdo que cuando gané con Me caminé por dentro, el profesor Julio César Saucedo(La Paz) ganó en cuento. El mantenedor fue Carlos Domínguez Tapia. (La Paz,)
ME CAMINÉ POR DENTRO.
Bobby García.
Poema ganador en el certamen “Premio estatal de poesía y cuento José Alán Gorosave en 1976.
Sin sentir el torrente de la vida
me fui llenando todo, poco a poco…
me llené del amor y el desengaño,
me llené de mi grata primavera
y en la quieta soledad de la fontana
mi numen joven se tiró a la vera
en pos de una sonrisa, color grana,
de unos ojos verdiclaros, amorosos,
que me hicieron dichoso, venturoso.
Me llené poco a poco, en mis años juveniles
del equipaje que se lleva a cuestas:
el recuerdo de un “te quiero” al oído,
el frío glaciar del corazón herido
por la actitud indiferente de la amada.
Me acompañé del equipaje de natura
y amé la brisa, la nube, la llanura,
el silencio del silencio que se calla
cuando el corazón adolorido estalla.
Me llené de ese equipaje da la vida
y sin saber siquiera en qué momento,
lo abandoné en uno de tantos campamentos
que recorre el hombre con su paso lento,
y mi alforja se llenó de años
que fue hilvanando el hacedor del tiempo.
Avisoré a natura con el frío aliento
que genera la experiencia de los tiempos,
y de la brisa, la nube, la llanura,
creí lograr la fórmula dichosa
sin amalgamas aromadas de los vientos
que se mezclan en cántico fresco del arroyo;
sin la sonrisa del amor primero
ni la caricia triste del adiós postrero.
Pretendiendo encontrar la dicha grata
mezclé en absurda irreverencia
la fría y egoísta concepción del mundo.
La materia, intelecto la sapiencia,
y al arroyo lo llené de gritos
y nuevos rumbos le tracé en su faz
y de triste tristeza empezó a secar.
Al amor primero la llamé quimera,
costumbre simple que debemos olvidar;
al amor entero le llamé función
que llena al hombre como llena al mar
el roce apenas con la arena blanca
en fría entrega de actuación sexual.
A la noche, su universo y sus estrellas,
tema sublime para prosas bellas
las llené de mi dialéctico filosofar
sin saber que en el rayo de una estrella,
en la silente soledad de noche quieta
el triste espíritu se deja cobijar.
Me burlé, me reí, ¡loco de mí!
el mar, la brisa, la montaña…
¡Ah! si pudieran entender…
no son nada más, sólo materia,
el amor, el amor, pasaje juvenil
que inexperto el hombre
se deja seducir.
-El ecuánime caminador de campamentos.
el lleno de experiencias y estudios
sintió de pronto el rayo de una estrella
y la luz de afuera lo inundó por dentro-.
Me perdí en una mirada cristalina,
me bebí las estrellas y las noches,
me sacudí el equipaje polvoriento,
regresé vacilante un momento
y mi trampa mortal me circundaba.
Me miré por dentro… ¡Seco y frío!
no hallaba su caudal el suave río,
no cabía por dentro su universo…
aquel que abandoné en un campamento.
Lloré de rabia y de impotencia
pues si en la grata primavera aquella
mi alforja se llenó de cosas bellas,
en mi simiente nueva, otoñada,
aquel universo al caminar por dentro
en su amplia casa debería descansar…
¡Clamé al espacio, no se pudo acomodar!.
No había lecho para el suave río,
no había playa para la arena blanca,
no había imagen para los bellos ojos,
no había remo para bogar dichoso
con equipajes de todo el caserío.
No olvides hombre al formular tu ciencia
que natura pincela en especial color;
pincela el camino y campamentos,
refléjate en ellos, no olvides tu equipaje,
humaniza tu ciencia en especial ropaje
y te ayude el río que se ama con el mar
y observa la montaña que los deja enamorar.
No te enquistes en campamentos de los años;
mézclalos todos para todos,
sé un poeta de la vida,
cántale al libro, al sol, la poesía,
confunde tu color-humanidad
en el tránsito del tenue manantial
que une a todos en policromática humedad.