miércoles, 2 de enero de 2013

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( Escrito a las once de la noche del 31 de Diciembre 2010. Leído en la reunión Familiar de fin de año y año nuevo, a los 0.35 minutos del día PRIMERO DE ENERO DE 2011)

(UN ABRAZO DE AÑO NUEVO)


                 MELANCOLÍA. I

                                 Bobby García.


¡Oh Diosa de la melancolía!
morada creativa de los seres superiores,
dadme los remos de la barca de los cuatro rumbos
para cantar y contar esta noche de fin de año
los peldaños alcanzados y los que me derribaron…
por mi cuerpo viejo, por mis arrugas y mis canas,
por mis quimeras y nostalgias, mis calcetas rotas,
mis rotos harapos, harapos sin cuerpo, sin memoria.

¡Oh Diosa de la melancolía!
gracias por llenarme de paciencia
para esperar a la sombra de las setenta huellas
la carreta de mi muerte, muerte sin orillas,
para esperar los obligados rituales:
-rituales que detesto, me derrumban, me aniquilan-
funeraria, coronas, ataúd, amigos y morbosos,
-y un “quiotro” borracho-
el llanto de mi esposa, mis hijos, mis  nietos
y los que en verdad sentirán mi ausencia.

¡Oh Diosa de la melancolía!
lléname de tu venturosa gracia
para poder observar desde el fondo del silencio
la pesada soledad que me hará eterna compañía,
al lado de los miles y miles de gusanos
que se comerán mis ojos,  mi barba y mis suspiros…
en esa mi muerte desolada, comida por gusanos
sobrevivirá mi romántica terquedad
por las piedras luminosas de la casa comunal.

¡Oh Diosa de la melancolía!
lléname de tu venturosa gracia
para ver mi tumba asaltada por maleza,
huellas borradas por el tiempo,
tumba de soledad, sin suspiros y recuerdos muertos.
lléname de tu venturosa gracia
para sentir los chorros de tierra
en mis ojos, mi boca y mi nariz
al romperse el ataúd…
chorros de tierra de los olvidos de arriba,
de rezos y lágrimas por costumbre social, y nada más,
chorros de tierra del tiempo que siempre olvida,
chorros de tierra que no sepultan
mi romántica terquedad, virtuosamente insepulta.

¡Oh Diosa de la melancolía!
lléname de tu venturosa gracia
para seguir esperando con impaciencia
que la sombra de las setenta huellas
cabalguen la carreta de la muerte,
muerte que ya me mide, me numera y me sonríe.

¡Oh Diosa de la melancolía!
lléname de tu venturosa gracia
para morir en paz sin los gusanos,
para morir en paz sin los olvidos,
para morir en paz sin la maleza del arcano
ni los chorros de tierra que lastiman tanto
la insensible estatura de mi muerte.
Lléname de tu venturosa gracia
               para escuchar las doce campanadas,
los deseos de las doce uvas,
los setenta ecos de mis huellas
y el susurro socarrón de la carreta de mi muerte.
                                  raudel_tartaro@hotmail.com                                    

                                  MELANCOLÍA   ( II )

                                             Bobby García

Lo leeré los primeros minutos del 2012 en la reunión familiar.
¡¡ Feliz año a todos !!


Escuchad
hace años que el eco de mis pasos
repica como sanguaza colgada en mis recuerdos
es la sangre de mis arrugas la que hierve
es la orilla de mi río lo que hierve
-es la orilla del río que me espera-

Escuchad
es la espuma de mis huesos
que rebasa y atraganta mis renglones
que ahoga mis arrugas y mis canas
es el fuego de la piel derretida en los ojos
-son los ojos ciegos, abiertos, alertas, sin mirar-

Escuchad
es el cadáver deletreado entre mis manos
que anuncia el diluvio de mi orilla
son las voces de mis manos
que dibujan las arrugas de mis años
-mis años de escombros y de ruinas-

Escuchad
es la melancolía arrastrada por gusanos
el crujir del ataúd que se derrumba
la maleza que estorba la cuenca de mis ojos
son los ruidos de la carreta de mi muerte
-muerte que ya me numeró y me alcanzó-


Escuchad
es un tropel desquiciado
un grito sin fronteras desgarrado
miles de gargantas dislocadas
el torrente del río desbordado
-es la orilla del río que me espera-

Escuchad y observad
el torrente del río desbordado
arrastrando mis arrugas y mis canas
melancolía de  silencios de saudades
mi cadáver mutilado sin su fosa
-mi cadáver rebalsado en la orilla-

Escuchad y observad
el cadáver derrumbado en la orilla es el mío
son mías las arrugas y las canas
son míos esos ojos abiertos sin mirar
el crujir del ataúd que se derrumba es mío
-ataúd que aprisiona mi nostalgia mis recuerdos-

Escuchad y observad
el festín de los harapos arrastrados por el río
son los míos, la guadaña que asoma es la mía
la maleza y los gusanos son los míos
el torrente que me arrastra es mi río
-torrente que humedece la estatura de mi muerte-

Escuchad y observad
aquella orilla que miraba desde lejos
ya me alcanzó ya la alcancé
el eco antiguo de mis pasos
ya no lo escucho escucho silencios
-silencio que preludia el silencio de mi muerte-

                   Con esta mística plegaria a la vida y la muerte
             les entrego un abrazo solidario haciendo
                     votos porque el año nuevo nos una más como
                familia y sociedad.
                                      raudel_tartaro@hotmail.com
     
Una vez más les hago llegar en este fin de año, mis deseos de que el tiempo por venir nos llene de satisfacciones de familia y sociedad. Que hagamos votos por la unidad y la concordia, por la paz y la amistad. Que en nuestras trincheras diarias no perdamos la mira en pos de la justicia, honestidad y libertad.

Mi “Melancolía III”, puede parecer “una locura” “más pior” que las anteriores. Por eso les reenvío la I y la II.

Un fraternal abrazo de año nuevo… conservemos, siempre, cuando menos, un amigo en quien recostar nuestras incertidumbres, en quien arrullar los hermosos caminos planos de nuestro tránsito… a pesar de las “melancolías”, ya que la poesía es un invento del corazón. 31-XII-12

                            
                                 MELANCOLÍA ( III )
                                           Bobby García.
                           

Melancolía: aquí estoy, desde hace media hora,
sentado frente la hoja en blanco
de la pantalla de mi computadora.

Aquí estoy y quiero escribir muchas cosas:
quiero decir que el eco de mis pasos
ya taladró mis recuerdos, mis arrugas,
el hervor de las aguas de mi río
ya arrancó las carnes de mi cuerpo
y mis huesos humean espumas y gusanos.

Melancolía: aquí estoy y estoy muy triste:
mis ojos que no miraban ahorita miran
mi cadáver envuelto en el capullo
de telarañas, arrugas, escombros y nostalgias.

Melancolía: quiero escribir muchas cosas:
decir, por ejemplo, que mi cadáver derrumbado
se acomodó en la esquina de mi corazón
y una costilla obstruye la aorta
y las arterias se llenaron de maleza
de mazacotes de canas y arrugas
y la guadaña cortó el hilo de mis sueños.

Quiero decir que desperté muy asustado
mirando la sanguaza colgada en mis ojos
mis renglones deletreando como locos
la caligrafía de: muerte… muerte… muerte…

Quiero decir que escuché un gran tropel
de rocas empujadas por el río
de arrugas que nadan como locas a la orilla
el grito desgarrado de gargantas dislocadas
y la carne de mi cuerpo
en el festín miserable de guadañas y gusanos.


Melancolía: este último día del año
me pesa más que la muerte, más que mí río
más que los mil diluvios de mis ojeras
más que todas las dolencias derramadas
por mi aorta y arterias mutiladas
por los harapos del cadáver que es el mío.

Melancolía: ¡ya no veo la orilla en ella estoy!
ya no veo mi cadáver en él habito
ya no escucho los silencios silencio soy
ya no veo mis gusanos se comen mis ojos
no veo mi ataúd adentro estoy.

Mi cuerpo inicia la marcha del silencio
mira mi cadáver abre su puerta
y traspasa vértebras y tendones
con las dos manos amontona las costillas
y quiebra la que estorba la aorta
arrastra los pulmones se cubre con ellos
y se acurruca en la equina del corazón
recuesta la cabeza y escucha el tic tac
lo escucha lejos muy lejos como eco
tan lejos que ya no lo escucha.

Melancolía: mi cuerpo despierta entumido
lleno de sanguaza
como si saliera de una placenta
tomado de la mano con mi cadáver
vemos que el agua de mi río ya no está
iniciamos el trote hacia el norte
en el lecho del río sin fronteras
escuchamos lamentos y gritos desgarrados
son los ecos de mis pasos
años de escombros y de ruinas saudades
arrugas y canas de mi barba.

Al final del cauce disecado dislocado
puro silencio de lado a lado
silencio que anuncia el silencio de mi muerte…

                           raudel_tartaro@hotmail.com

             Mi blog: http://nivelcincuenta.blogspot.com



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