PEREGRINO.
Bobby García.
( Premio estatal de poesía en los Juegos Florales de
Santa Rosalía de Mulegé. 4 septiembre 1977)
¿Será peregrino el personaje
que asoma al filo de la calle,
que camina por sierras y por valles
recogiendo de la vida su equipaje?
¿Será peregrino el que camina,
que camina sin rumbo ni destino,
y la vida por vida es su camino
que recorre en sendero que culmina
en su modo singular de ser feliz?
¿Será peregrino el que se traza
como meta la señal que su profeta
en su místico cántico dejó
como único fin de redención?
¿Peregrino será el “peregrino”
que en constante y austero recital
con el signo de la cruz como ritual
nos reprocha que la luz del universo
se empañe por la vida del perverso
y la sangre y sacrificio del Mesías
sea tema de discordia en estos días?
Peregrino es trashumante que entiende
del silencio su mensaje,
de la vida su equipaje
y de la noche su ropaje.
Peregrino eres, hombre-hermano
si ubicas tu cósmico sitial.
Peregrino es el poeta del amor
hermano-amor…
peregrino es el poeta-amistad
hermano-amigo.
Peregrino es el que traza su destino
en la ruta hacia el paso-eternidad,
es el paso-eternidad del que comprende
que la vida, la muerte, lo que entiende
son los signos terrenales que preparan
peregrinos de escala sideral.
Peregrino que nace a su destino
con el signo de numen superior
porque todo al fin generará
energía del saber universal
sin distingos de falsas profecías
-de los buenos, los malos, los perversos-
ya que eso será del universo
tema añejo, sin sentido racional.
Todo al fin será entendido
como nuevo sistema concebido
al amor, la belleza, lo perfecto…
¡no esperar en el bien la redención!
ni soñar en el mal la perdición,
pues el bien y el mal como esencias
no tendrán en la vida existencia.
¡Peregrino del ,más allá
del bien y el mal!
de las distancias sin distancia,
de horizontes, firmamentos,
que nos llenan y corren ya por dentro.
Peregrino, ¡viejo nuevo!
de clarísima visión
que generas perfección.
En ese buscar, peregrinar,
el hombre aprende a sufrir
pero también a vivir…
y sigue siendo peregrino
con un poco de tristeza,
tristezas llenas de cuerpos,
tristezas llenas de cosas,
tristezas, angustias, alegrías
para encontrarse él mismo
y así llenar su equipaje
con esencias de la vida,
esencias de peregrino
y con esencias del hombre.
(a pesar de tantos años de haberlo publicado y concursado, “Peregrino” mantiene la tesis central por la que he transitado toda la vida)
No hay comentarios:
Publicar un comentario