miércoles, 20 de junio de 2012

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                LOS POETAS
                                                      DE LA
                             SOLEDAD.
(Son Prófugos del Amor)

                 (Premio Municipal de Poesía y Cuento, en las Fiestas de Fundación de Santa Rosalía, en octubre del 98)


          SI PUDIERAS SABER POETA.

los poetas tienen ojos de fuego
saben cuando los relojes de agua
se quiebran encallados
en barcazas de verdes anclas
sin llegar a la última tormenta del diluvio.

Saben y ven cuando la sangre
amelló los filos de sus senos
y ya no corre tumultuosa como río
por el potro desbocado de los sexos.

Estos bardos que todo lo miran
el ronroneo de gatos invisibles
que dibujan cuerpos de mujer en el tejado...
voces silentes que incendian despojos
cuando la lengua recorre los escombros
de caderas quemadas por inviernos.

Todo lo vives poeta
y poco a poco vas muriendo
                        en tu cuello hay una soga horizontal
que tiñe de frío tus poemas
sé que al final no ves la aurora
y vomitas por tu córnea
la soga inflamada de pesares
¡ y mueres de pulmonía estúpida
por tragarte milpoemasbajocero!                     !



                      
                               POBRES POETAS.

Los poetas descuelgan todos los recuerdos
le cantan al amor imposible
a los amores traicionados.

Hacen poesía
de los recuerdos ajenos
amor tristeza nostalgia.

Asaltan todos los roperos
para desempolvar mil recuerdos
( ajenos por supuesto )
de los tristes los solitarios.

Se llenan de recuerdos
olvidando escribir los suyos
le cantan al polvo de la calle
al silencio atrapado entre los goznes
al poema que salta por la borda
y encalla en metáforas de faros.

Y cuando mueren los poetas
esta ciudad de lobos carniceros
cuelga el recuerdo del poeta
en el “que siga la fiesta”
viene otro trago.

Y la ciudad se carga la juerga
olvidando el recuerdo del poeta.
                        Es la cadena perpetua sin recuerdos...
pobres poetas... ¡ Bardos condenados !


                      
                                   CAIDA.

A veces los poetas
             se caen del cielo
se tropiezan
            con retazos de albura.

A veces los poetas
            se caen de los ojos
se tropiezan
            con retazos de lágrimas.

A veces los poetas
                  se caen de la lluvia
se tropiezan
              con pedazos de humedad.

A veces los poetas...
a veces los poetas
          se caen para adentro
y lloran por dentro.


                        A veces los poetas
caen en el silencio
donde se cayó  el poema
               donde se calló el poeta.


                       

                AL FINAL DE TODOS LOS CAMINOS.

Hay poetas con ángel
que escriben en el lomo de la lluvia
en el primer recalmón de Tlaloc
del arcoiris roban sus vocales.

Hay otros
( también se cargan querubines )
que tan pronto ven una calle solitaria
amarran los postigos de sus pasos.

Pero también hay muchos
bullangueros gritones saltarines
que se montan en cuerdas de guitarra
para inventar ciudades musicales.

Pero al final de todos los caminos
los poetas llegan solos
sin fuego sin lluvia sin guitarra
sus pasos cansados van cayendo
en la fosa del poema que los mata
¡ la soledad muerta de la muerte !



                       
                        CALLADO LABERINTO.

Cae la palabra
cae la gota del estío
en la pluma de la nieve.

Cae la palabra
                del poeta
que canta todos los insomnios
de la ciudad vacía
que no inventaron
               ni las piedras
                       ni los ríos
                          ni los mares
                            ( que no existen )
que viven callando y cayendo
que van dando tumbos
                    mudos y ciegos
sin palabras
sin poemas
              ¡ sin remedio !


                        TAL VEZ...

Tal vez la navidad
quedó atorada
en la chimenea
            de aquel pueblo
donde Santa Claus
                    si acaso
su carcajada
               apenas inventaba.

Tal vez la navidad
quedó atorada
en el filo de
todos los silencios
de los poemas
sin pueblo.

Tal vez la navidad
de los poetas solos
                 nació tal vez
¡ antes que los mares
se llenaran !


                        SI ACASO.

Algún día escribiré un poema
solamente un poema
sólo un poema... solo
                          -como yo-
que me sirva de mortaja.


                      
                                   TANTO SILENCIO.

Ya son tantos los milenios de silencio
que los poetas en sus ojeras
cuelgan los insomnios del recuerdo.



                         



                             ( SON  PROFUGOS
               DEL  AMOR )
                        I.-

Algunas veces huyo del mundo
y mis zapatos se quedan
en la nostalgia de mi casa.

Algunas veces me voy del mundo
y la nostalgia de mi casa
me carcome los silencios.

Algunas veces huyo del mundo
para buscar a Dios
¡ y el silencio me carcome !

me voy del mundo algunas veces
para  hartarme de silencio
para vaciarme de voces.

Algunas veces huyo del mundo
para olvidar
unos labios unos ojos.

Algunas veces
quedo mudo y ciego y sordo
sin casa sin memoria
sin mujer y sin Dios.


                         II.-

Ayer me fui por calles de agua
para llenar de musgo
los ecos de mis pasos.

Ayer mis pasos cayeron
rebotaron
por cataratas de besos.

Ayer me fui por calles de agua
para no recordar el recuerdo
de sus labios que me tiemblan.

Ayer mis ojos huyeron
para no medir sus pechos
con las pupilas del alba.

Mis ojos querían huir...
se enredaron en su falda
con su calzoncito negro
y corrí por calles de agua
para ahogar mis arrebatos.

Mi corazón quiere hincarse
desbocado
en esos pechos tan dulces
en sus labios de arrebol
en su faldita coqueta
¡ con su pubis entreabierto !

Y corrí por calles de agua
para estornudar recuerdos.



III.-

Ese día estaba borracho
y le robé un beso...
como diosa de porcelana
frente a mí.
Brinqué de la silla
                como fiera...
los huesos se me llenaron
de lumbre... me quemó
                         me quebró
¡ incendiaron erotismo !

Fue un viento de fuego
fuego de viento calcinado
un beso húmedo
            lleno de ansiedad
                          lleno de vacío.

Me tragué su alma en mi boca
y por la boca se me fue la vida.

Fue extraordinario
extraordinario momento
-jeroglíficos de cosquillas en mis huesos-
perdí treinta años
aunque mañana me levante
                               con sesenta
                                ¡ qué importa !
Por su boca germiné tormentas
y ella... y ella
¡ no sabe qué pasó!

Y yo menos.


IV.-

Por eso me fui del mundo
porque fue tal la explosión
que me hice mil pedazos
no me encuentro no la encuentro.

Sus ojos están vacíos –asombrados-
por allí se fue su alegría
su boca triste sus pechos fríos
sus años se dan un respiro
-a ratos cantan a ratos callan-
y yo me quedo sin años.

Por eso me fui del mundo
para no morir en mi patio
                            y que nadie
                                 se entere
             y que nadie
                        me entierre.

Y por qué me fui del mundo
                            si en el beso
me fundí a la muerte
y ya estoy fuera
                y ya estoy dentro
                            de la muerte
y no necesito al mundo...

Al diablo todos...
                   ¡ uf !


                       V.-

Y cuando salí corriendo
-tuve miedo porque
no se enterarían de mi muerte-
le mordí las costras al silencio
para que aulle
                para que grite
                      para que llore
y la casi niña mujer
despierte del sobresalto
de aquella noche de espanto.

Le mordí las costras al silencio
para recordar siempre el recuerdo
de aquella faldita coqueta
con sexo en calzones negros.

Le mordí las costras al silencio
para despertar al triste
al poeta
al desgraciado.
Que todos se levanten
y acuerden entre muertos
una prórroga larga
-tan larga como la muerte-
para que siga buscando
siempre buscando
sin descansar buscando
sin encontrar
sin descansar buscar
lo que nunca encontraré:
el amor de tibios labios
el amor en pechos sabios
                        grandes duros dulces agrios.

Se decreta una tregua
para despertar a todos los poetas
que han tomado besos prohibidos
que han encallado en el mar
de arrebato y soledad.

Se decreta mordida mortal
                       a los silencios
              para despertar mi muerte.


                       VI.-

Por eso me fui del mundo
para no verla subir
para no verla sufrir
para no mirar sus ojos
sus ojos quietos fríos
buscando sin saber qué.

Ojos muertos
muertos ojos de incertidumbre
porque quiere comerse al mundo
con sus ojos con sollozos.

Sus ojos están muy tristes
desde aquel beso borracho
casi robado.

Su tristeza
          no es tristeza
                   sino gusto
                      disgusto
                              susto
                       complicidad
                   por jugar a ratos
                           con mis ojos...

Se sabe mujer
              se ve florecer.




                         VII.-

Y el poeta y el borracho
                 se juntaron
en el cónclave del silencio.

Hablaron del oficio
              -de los dos-
y se llamaron hermanos
y se llenaron de manos
nacieron murieron
                   se “miaron”
                       en versos.

Robaron versos y besos
besos de mar putañeros besos
besos boca de tormenta
robaron calles solitarias
y tormentas de fantasmas.

Caminaron por la lluvia
se quitaron sus poemas
                           y botellas.
Las botellas se vaciaron
los poemas se deshilacharon
como los panes mojados.

Juraron acto de contrición
para no robar más besos
aunque estén locos
aunque estén borrachos
ni vomitar poemas
que se pudren en los ojos.


                        Por fin se fueron
¿ O llegaron ?
por los tropeles  de insomnio.


                        VIII.-

Y por fin llegó la muerte
-por más que me fui del mundo
                     me alcanzó-

Me morí se murieron
todos los poetas
        locos poetas
             de la soledad.

De nada me valió huir
ni pasar por calles de agua
llegó... llegó... a su hora llegó
            larga
             puntual
                silenciosa
                  como lengua
                        de unos ojos.

Me pusieron como cruz poemas
un ataúd de nostalgias
flores cuerpo de mujer
rezos de pulmonía estúpida
tierra...tierra insepulta.

Recuerdo que recuerdo
por qué huía del mundo...
                        tierra de recuerdos
recuerdos de tierra
                y de nostalgias.

Y por más que me insepulten
recordaré recordaré
               el recuerdo
de aquel beso casi robado
                    por prohibido
                         por borracho...
aquella faldita blanca
              aquelloscalzonesnegros.

Y aunque se vayan todos
y me dejen solo
muerto estoy en vida
muerto de soledad
sin fornicar tan siquiera
aquel recuerdo de amor
                     ¿ De amor ?
esa faldita coqueta
su espalda de espiga tierna
y su volcán de entrepierna.

Y lo que  temía...
          nadie de mi muerte
                           se enteró.

Nadie en mi tierra
                   me enterró.

Y allí estoy a la intemperie
pudriéndome
muriéndome
      naciéndomebesos
        poemasnaciéndome
            silenciosnaciéndome
                      hasta la eternidad .

Por las lágrimas
                              de las lágrimas
                    amén....
                    ¡ Amen por Dios...!











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